viernes, 8 de mayo de 2015

¿Cómo ganarse a un influenciador en redes sociales?

En realidad, no iba a escribir este post, pero me faltan 2 horas pa' dormirme, así que: Here we go madafakas!

Resulta de que desde hace un tiempo para acá se ha retomado con mucha fuerza el rollo de usar influenciadores para apoyar eventos, lanzamientos, actividades y campañas en redes sociales.

Sí, las marcas han vuelto a creer en el tema.

O, mejor dicho, los que están detrás de ellas.

Que, a su vez, sirven de influenciadores cuando los contratan sus colegas.

No nos digamos mentiras.

Todos sabemos que muchos de los que estamos detrás de las cuentas recibimos y devolvemos favores de esta manera.


Hoy por mí, mañana por ti.

Y pasado mañana la repetimos.

Si yo tengo un evento, invito a los que me interesa que vayan porque sé que me van a funcionar y ya son amigos que seguro no me van a fallar.

Eso facilita que la vaina sea más sencilla a la hora de convencer.

No es lo mismo que el parcero con el que uno se ha emborrachado o se ha pegado una buena bailada le diga que participe en una campaña, a que lo haga la persona más X del mundo.

¡Ni por el putas va a ser igual!

Por eso, la mejor idea es que la persona que se encargue de hacer la vuelta sea alguien que conoce al resto y no el nuevón o el que nadie conoce.

Incluso, lo que hacen muchas veces las personas que nadie conoce es pedir el favor a ése o ésa que ni siquiera trabaja en la agencia/marca, pero que le puede hacer el fa' a través de sus contactos.

Ahí funciona lo de "es mejor malo conocido que bueno por conocer..."

El rollo de los influenciadores ha cambiado (para bien) mucho desde que se hicieron las primeras campañas.

Antes era todo muy postizo y la gente era tan bruta que pensaba que lo mejor era que, los que estaban siendo contratados para decir algo, lo hicieran fingiendo.

En otras palabras, que pareciera casual.

Algo como: "Oh, me acabo de levantar en esta espléndida mañana y mi estómago se siente bien con las nuevas galletas inserte nombre aquí".

Y uno era como ¬¬ WTF?

Ahora es otro cuento, ahora la gente se convierte más en una vocera de la marca, de manera abierta.


Ya es normal sentir envidia hacia alguien cuando uno ve que la marca que le fascina le da cosas y la consiente.

¡Malditos!

Casos como el de @ConverseCol con @Fergicienta son buenos ejemplos de cómo ganarse a un influenciador.

Ya sea porque se contrata y se le pega al perro en los gustos, porque se aprovecha una buena oportunidad, porque se sorprende con algo inesperado o lo que se les ocurra.

El caso es que funciona.

Y mucho.

Nuevo servicio de mensajería de Tappsi

Hace pocos días la gente de @TappsiCo hizo algo muy bacano.

Y muy bien pensado.

¿Qué mejor manera de dar a conocer un nuevo servicio de mensajería que enviando una sorpresa a través de él?

Varias personas recibimos una caja muy bonita llena de cosas ricas, incluyendo un bono pa' montar gratis en el servicio.

Aclaro, no nos pagaron un solo peso.

Y no era necesario.

El impacto que tienen este tipo de acciones es del putas porque hace que quien lo reciba se emocione y exprese lo que siente sin libreto, sin que le digan qué debe decir.

Simplemente, se vuelve espontáneo.

Algo así como cuando una vieja le dice a uno que hoy sí se deja dar por detrás quiere rumbiar con uno.

Hay algo que no se puede negar: Recibir regalos siempre va a ser genial.

Es como el cumpleaños o la Navidad, los regalos se vuelven protagonistas y el resto termina valiendo verga.

Digamos que hay varias maneras de convencer a un influenciador para que se meta en el cuento.


La clásica es: "¿Cuánto cobras?".

Sí, como si fueran putas.

Y así como las putas, también se les puede decir: "Mira, te pago tanto para que te vayas conmigo".

Es más, se les puede decir: "Veo que te gustan esos tacones, te puedo dar unos cada mes".

De hecho, la más efectiva es:

—Disculpa, se te cayeron estos $100.000 que te estoy dando para que tengas sexo conmigo.
—¿Queeeé?
—Oh, mira. Otros $50.000

Y así, hay cosillas varias para convencer a las putas los influenciadores.

Algo que me parece que está funcionando muy bien es que ya no se coge a cualquiera para hacer lo que sea.

(Sí, esa frase sonó rara si uno no está en Colombia ¬¬)

Muchas marcas están analizando qué perfiles les pegan mejor a su producto/servicio.

Y, así mismo, los influenciadores están esforzándose por convertir sus perfiles en algo mucho más definido.

¿Por qué es bueno?

Porque si una vieja se la pasa tragando galletas y hablando de eso todo el tiempo, no va a tener que fingir que se levantó por la mañana a embutirse un paquete.


¿Ven? Así funciona ahora.

A veces pasa esto, pero bue...


Por ejemplo, yo casi no salgo a rumbiar.

Sólo cada viernes y cada sábado (y uno que otro jueves). Y casi no tomo cerveza, ni aguardiente, ni vodka, ni whisky, ni cocteles, ni nada...

Entonces, si marcas/bares me buscaran para ese tipo de cosas, tendría que decirles que no...

Que no lo duden.

¡Porque mentí! Me encanta la parranda y todos sus derivados.

En fin, el caso es que cuanto más cercano sea el estilo de vida y los gustos de alguien a la marca/empresa/campaña/evento/actividad, pues más del putas va a ser el resultado.

Y ojo, más natural.

(Siempre había querido escribir esa expresión de "ojo"en un post).

 Lo del ojo, check.

Acá llegamos a un punto interesante.

El fin de semana, mientras jartaba un whiskicillo con don @FaapStar, hablábamos algo del tema...

Si pido que me paguen con plata en vez de pagarme con producto/servicio, ¿en qué me voy a gastar esa plata?

Si alguien quiere comprarse un celular, pues da como lo mismo que se lo den de una vez, ¿no?

Es más, si le dan el celular es como darle la herramienta más hijueputa para que cuente la experiencia del producto, ¡desde el producto!


Así como lo de mensajería...

Cuando hay campañas "bonitas" que son para ayudar a la sociedad y esas cosas, mucha gente las apoya gratis con tweets para sentirse bien (como cuando dan monedas a  un limosnero y eso).

Claro, a veces no es todo color de rosa.

Uno muchas veces va a preferir billetín en vez de algo que es cercano al perfil de uno, pero que no es su favorito en todo el mundo.

Algo supremamente importante es que el tema del dinero Vs. producto/servicio/experiencia muchas veces depende de la duración.

Claro. No es lo mismo pagar rato que pagar amanecida.

Por lo general, si es un lanzamiento, fecha especial, evento o cualquier cosa que va a suceder una sola vez, y no requiere mucha expectativa previa, funcionan los regalos y ese tipo de cosas chéveres.

Pero si es una campaña de un tiempo prolongado (un mes o más), ahí es donde entra nuestro amigo el billetín a jugársela toda.

Por otro lado, lo complejo muchas veces con el dinero es que se demoran hasta 90 días en pagar.

(Si le pagan).

Ahí es cuando el esfuerzo de haber convencido a la puta el influenciador/vocero, se va por el caño.

Y eso es muy grave.

¡Mucho!

Porque así como construyó algo bacano alrededor de la marca/evento/actividad/producto/servicio, lo puede volver mierda y sacarle los trapitos al sol.

Lo mejor es dejar las condiciones claras desde el comienzo.

Mañanalandia

Otro ejemplo: Si yo le dijera a un influenciador que le guste la música electrónica si quiere ir a Tomorrowland con gastos pagos, ¿preferiría la plata?

O a uno que le mata el fútbol, decirle que lo llevo a la Copa América o a la Chaaaaaaaaampions ♪♫♪

A menos que uno esté ahorrando, muchas veces la opción más llamativa puede ser una buena experiencia o una dotación de producto/servicio de proporciones absurdas.

Eso sí, como ya dije, son pocos los casos en los que la magia ocurre.

Si una aerolínea paga con muchos pasajes, uno no se coloca bravo.

Los conciertos, fiestas y eventos a los que todo el mundo quiere ir, son buena opción.

Alguien que sabe mucho del tema es el carechimba de @Dani_Matamoros.

Si viven debajo de una piedra o algo así, les cuento que el man tiene un grupo muy interesante.

A mí me parece que ha servido mucho para impulsar y facilitar el tema.


Es muy movido y funciona muy bien para conectar oferta y demanda.

Gente que entra a buscar influenciadores para ciertos temas y gente que se le mide a la vuelta.

¿Podríamos decir que es como un prostíbulo/whiskería?

Yo diría que sí.

Algo curioso es que uno ve gente que se postula para alguna vaina y al otro día se postula diciendo que su perfil es idóneo para algo que es todo lo contrario del día anterior...


Digamos que son camaleones polifacéticos (?)

Igual, no importa, seguro si sale una campaña pa' ir a tragar hamburguesa con gaseosa, hasta mi abuelita la guerrillera dice que sí.

La clave (si es un perfil muy puntual) está en parar algo de bolas a su BIO, sus gustos, tweets, videos, fotos, blog, estilo, etc.

Desde mi punto de vista, la clave está en usar a las mismas personas una y otra vez.

Tener algo de continuidad.

Eso hace que la gente note mucha coherencia y ahí es donde se da el paso importante: convertir un influenciador en un vocero de la marca abiertamente.

Y si hay suerte, en un embajador que, así no le estén pagando, se pone la camiseta pa' defender, apoyar y difundir todo lo que se haga.

Luego, ir aumentando la cantidad de gente, repitiendo el proceso que ya otros hicieron.

Así como hacen los verdaderos expertos: los proxenetas o__o

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Para ver mi BIO y mandarme una dotación de galletas, estoy acá.

Para cosas más serias y propuestas indecentes, estoy aquí.

↓ Abajo en los comentarios pueden escribir y opinar lo que se les dé la gana sobre el tema. Incluso, comentan con su cuenta de Twitter, sin registrarse, ni maricadas de ésas. 
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