¡Creer en tarifas estandarizadas para community managers es estúpido!

Hace unos días les pregunté qué opinaban acerca de la idea de crear un gremio de community managers.

Varias de las respuestas se enfocaron en lo básico: las tarifas.

Otros vieron más allá.

Es una mierda muy difícil estandarizar algo como eso en este negocio campo.


Sí, lo es.

Primero, porque no tiene ningún sentido.

Una cosa es poner algunas tarifas estándar que sirvan como guía.

Algo así como el "precio sugerido al consumidor".

Dicho en otras palabras: es el precio que uno cree que es, pero nadie va a cobrar/pagar.

Justo ayer ayer, decidí subir un podcast a mi cuenta de Soundcloud (síganla) para tocar el tema.

Sí. Porque la gente (casi a diario) se queja o dice que no sabe cómo cobrar y mucho menos, cuánto cobrar.

Es como si fueran ahí por la vida, valiendo verga y preguntando cómo se llaman.

Me di a la tarea de explicar este podcast lo mismo que respondo una y otra vez por medio de inbox, DM, emails y mensajes que me envían con esa duda:

¿Cuánto cobrar como community manager freelance?

La respuesta no existe.

O sí, pero no le va a solucionar su puta duda.

Hay taaaaaantas variables en cada caso, que darle una respuesta diciéndole que debe cobrar esto, de acuerdo a aquello, eso y lo otro, siempre va a ser insuficiente.


Por esa razón, les compartí el método que siempre me ha funcionado y es a prueba de bobos.


El sentido común.

¡Saber cuánto cuesta su trabajo es su puto trabajo!

Para que tengan un ejemplo de cómo funcionan las variables, les voy a mostrar el resultado del mismo contenido publicado en dos grupos diferentes.

Resultado A.

Resultado B.

Eso es lo que pasaría si me pongo a tratar de adivinar las tales variables a las que se enfrenta cada uno de ustedes cuando aparece un cliente salvaje.

Aprender eso es parte de la vida laboral y les servirá para generar sus propios modelos de tarifas.

Por eso prefiero usar el método a prueba de bobos del podcast.

Porque, al final, termina siendo mejor opción que creer que el resultado va a ser bueno usando una tabla que cualquiera se inventó de acuerdo a su propia experiencia.

Uno tiene que ser muy estúpido para creer que le va a cobrar lo mismo a McDonald's que al carro de hamburguesas de la esquina por administrar sus redes sociales.

¿Les gusta la cerveza?

Acá les pongo un ejemplo.

*Saca la plastilina.

Hagan de cuenta que ustedes son un establecimiento que vende cerveza.


Ahora, hagan de cuenta que esa cerveza es el servicio de community management que ofrecen a sus clientes.

¿Listos?

Una cerveza acá en Colombia cuesta unos $1.500 pesos.

La gente normalmente paga entre $1.800 y $2.000.

Si van a un lugar a pasar el rato, se las venden a $2.500 ó $3.000.

Si van a un lugar donde pueden bailar en la noche, se las venderán a unos $10.000.

En un lugar mucho más exclusivo, se las pueden venden en $15.000.

Sí, 10 veces más que el precio original por la misma cerveza.

Así funciona esto.

Saben que pueden cobrarle a un cliente $15.000 pesos o más por una cerveza, sencillamente porque los va a pagar.

Y el cliente va a su establecimiento a consumirla a ese precio porque está dispuesto a vivir la experiencia que le ofrecen y pagar por ella.

Ahora, ¿sería coherente que alguien les dijera que hay tarifas específicas sobre cuánto cobrar por una cerveza en un establecimiento?

¡Ja!

Cada variable que requiera el servicio, cambiará el precio

Alguna vez escribí (hace exactamente 3 años) cuánto debe cobrar un community manager en Colombia.

Lo que hice en ese post fue contar mi experiencia trabajando en agencias bajo contrato laboral y puse una tabla con un rango de precios que he visto que se usa en Colombia.

Han pasado 3 años y sigue siendo exactamente igual.

Para el caso de los que trabajan bajo contrato laboral, puede funcionar en cierta medida, para freelancers, no.

Incluso, ahí menciono 3 variables muy puntuales: habilidades, suerte, necesidad.


Como dato curioso, les comparto un par de frases que escribí en esa época:

— "Admiro a los que son capaces de trabajar como freelance, pero ni por el putas me metería a trabajar así todo el tiempo". (Es a lo que me dedico ahora y ni por el putas quiero volver a trabajar en oficina).

— "Si usted es freelance, invente su propio sistema. ¿Cómo quiere que le paguen su trabajo? ¿Por horas, por metas, por resultados, por cantidad, por calidad?" (Ya inventé el mío, yo cobro un fee mensual/diario/semanal por administrar/monitorear los canales digitales y gestionar sus contenidos, sin importar si me toma 5 minutos o 5 días cumplir con los entregables que requiera el proyecto).

Las funciones se pueden estandarizar.

De hecho, ya lo están. Acá se las dejo.

Así es, las funciones de un CM ya se encuentran establecidas.

Si un cliente pide que se haga diseño gráfico, redacción de artículos, planes estratégicos, grabación/edición de video, SEO y/o pauta, ésas serían variables que cambiarán el precio del servicio (snacks adicionales que acompañan a la cerveza).

-

Si quiere aprender a hacer cerveza, estoy aquí.

Para saber cuánto cuesta la cerveza artesanal en mi bar, estoy aquí.

↓ Abajo pueden dejar sus comentarios, preguntas y todo lo que se les ocurra. Si les gustó el post, compártanlo en sus redes sociales (la casa invita).

¿Y si nos agremiamos como community managers?

Hace unas horas alguien me llamó para preguntarme cómo es que se llamaban mis grupos de community management.

Le comenté que hace unos días se me dio la regalada gana de cambiarles los nombres.

Cuando le pregunté sobre el motivo de la particular consulta, me dijo que lo habían contactado para preguntarle sobre unos temas de CMs y tenían la duda acerca de si existía algún tipo de gremio.


Lo primero que se le vino a la cabeza a él fue mencionarle a la otra persona el rollo de mis grupos, (sí, míos, ¿algún problema?).

Entonces, le comenté sobre el desorden tan hijueputa que existe con el tema en este país.

Después de que colgamos, se me quedó la idea en la cabeza.

Algo así como...

"¿Será que soy tan cabrón que me adueño por completo de esta vaina siendo la cabeza de un gremio de community managers en Colombia?".

Recordé justamente ese momento a principios del 2014 cuando empecé a crear los dichosos grupos de CM.

En esa época sólo existía uno (que no era mío) y recuerdo que nadie más se había atrevido a crear otro.

Es más, ese primer grupo debería haber existido hace muchos años atrás, pero nadie se atrevía a crearlo por el puto miedo al qué dirán y al rollo de ser tildado de "experto en social media" que todos evitamos.

Hoy, años después, cada pelmazo que quiere llamar la atención (o que me odia por ser tan arrogante y querer robarme el protagonismo en esta vaina) crea un grupo que es copia de los míos, incluyendo los nombres...

¿Y al final qué pasa?

Pues no pasa ni mierda, nadie es tan estúpido como dedicarle tiempo todo el día, todos los días a uno o más grupos en Facebook...

¡Momento!

Lo sé, soy tan predecible echándome flores.

Por eso me odian, pero pues yo sí me quiero bastante (suenan risas grabadas).

En fin.

Sería muy bueno lograrlo después de tanto tiempo

Por ahora, es sólo una idea y me interesa mucho conocer las opiniones de todos ustedes (esta vez sí es cierto, lo juro).

No sé nada sobre los gremios (aún).


Pero sí tengo claro que el de camioneros y taxistas es un puto éxito gracias a que su líder/vocero es un gamín completo que no se la deja montar de nada, ni nadie.


Creo que conozco a alguien así...

En lo que sí les llevo años luz a varios es en el conocimiento de temas relacionados con vacantes, contratación, teletrabajo/freelancing, tarifas y, por supuesto, en influenciar a la gente de este oficio cada vez que abro la boca.

Sí, lo dije. ¿Y qué o qué?

Quién sabe, tal vez cambie mi bio a "El Uldarico de los community managers".

¡JA!

¿Se imaginan el movimiento que se puede lograr en redes sociales si se logra reunir a todos los que se dedican a este rollo?

Me lo imagino así: Asociación Colombiana de Community Managers (ASOCOM).

Algo como la AERCO, pero con más groserías.

Una vaina que sirva para beneficiar a los CMs y también a las agencias/marcas/empresas/startups que requieren este servicio dentro de su estrategia de comunicación digital.


Menos lamentos y más actitud propositiva.

Entonces, ¿nos agremiamos o miedo?

-
Para ver las "credenciales" que tengo en el tema, estoy aquí.

Para asesorías sobre community management, por aquí.

Esta vez sí es clave que me comenten en la parte de abajo ↓ o por Twitter, Facebook, email todo lo que piensan sobre el tema para recoger ideas. Después no digan que no les avisamos.

Cierro con esto que vi en El Colombiano: "Debemos fortalecer estas agremiaciones afiliándonos a ellas y no jugar a que sean los colegas los que hacen la fuerza por nuestros intereses para beneficiarnos de este trabajo y limitarnos a criticarlos".

¿Por qué les cambié los nombres a mis grupos de Facebook?

AVISO: en este post batí récord de groserías.


Si usted es sensible, ñoño o se molesta fácilmente con las malas palabras, vaya y pásela bueno en mi blog de El Tiempo.

Si decide continuar, entenderé que el morbo le ganó y no tiene rollo con leer todos los madrazos que hay de aquí pa' abajo.

Después no diga que no le avisamos.

Hoy voy a explicarles cómo ser un verdadero cabrón y no fallar en el intento.

Sí, es lo que vengo haciendo desde el año 2009 cuando abrí mi cuenta de Twitter.

Esa época en la que apenas entendíamos qué carajos era Facebook.

Y uno se sorprendía al encontrar gente del colegio con sólo poner el nombre y apellido.

En un abrir y cerrar de ojos, tenía a toda la gente ahí como si nunca se hubiera ido.

Ha pasado mucha agua debajo del puente, pero recordar es vivir.

Eso sonó ultragay.

¡Ja!

En esa época no había nada llamado ciberbullying y todo era como un patio de juegos.

Y sí, yo era experto en poner apodos (aún tengo el factor).

Pero eso ya pasó de moda, ya no es "cool".

Así que me dediqué a hacer lo que se me daba la gana en espacios como este intento de blog y resultó que me sirvió.

Quién lo creyera.

Me sirvió tanto que la gente que sí entendía el concepto, me empezó a buscar para trabajar.

No eran tarados que se ofendían por las groserías intencionales que pongo acá para llamar la atención.

Y sí, le pegué al perro.

Terminé trabajando con marcas como Coca-Cola (como director de social media durante 2 años con otras más a cargo).

Estuve trabajando también en Sancho BBDO (como social media manager de las cuentas de Pepsico).

Sí, aunque usted no lo crea.

Incluso algunas tan serias como la Bolsa de Valores de Colombia, entre muchas otras.

¿Cómo putas lo logre?

Fácil.

Evitando ser un pobre güevón que se dedica a seguir las reglas y a hacer únicamente lo que le dicen.

Eso es lo que les falta a muchos que siguen ahí por la vida, valiendo verga.

Y creen que alguien les va a reconocer lo que han hecho.

Eso no pasa, si no son capaces de abrir la boca y alzar las manos, nadie va a saber que ustedes existen.

Y gente como yo, lo aprovecha para pasarles por encima, sin tantita pena.

Hay que hacer algo de desorden de vez en cuando

Mientras mucha gente se dedica a ir al trabajo todos los días, sin cuestionar nada y dejar que le pasen por encima, hay otras personas que hacemos todo lo posible por hacer lo que se nos da la gana.

¡Y lo logramos!

Sí.

Yo hace casi 2 años trabajo desde mi casa.

Me aburrí de las oficinas.

Ya hice la tarea, ya trabajé con marcas y agencias conocidas, y sigo haciendo de las mías en redes sociales.


¿Y a qué me dedico?

A llamar la atención.

En otras palabras: Awareness.

A eso me dedicaré este año y lo estoy logrando con creces.

Mi meta es irme a vivir a Medellín en septiembre y seguir trabajando con clientes de Bogotá y de allá.

Y para eso, necesito que todo el puto mundo me conozca (para bien o para mal).

Lo que he aprendido estos últimos 6-8 años es que es mejor ser un egocéntrico con talento para lograr lo que se propone que ser un pajarito mojado (ese término me lo robé) que no sirve para nada.

Sí, está clarísimo que soy arrogante, sobrado, creído, me juro la chimba...

¡Y qué!

Puedo hacerlo.

Y me funciona.

Si no fuera así, escribiría como escriben la mayoría, pasando sin pena, ni gloria.

Prefiero ser alguien que hace lo necesario para que todo le salga de la forma que se le da la gana.

Mientras el resto se queja, yo hago un plan.

Mientras alguien se queda en el detalle del ego o las groserías, yo me le voy adelantando y hago experimentos cada vez que puedo.

No me importa si fallan, hago otro y ya.

Cuando alguien va por chicles, yo ya vengo haciendo bombitas.

A eso me dedico en esta mierda.

Hace 5 años cuando nadie tenía ni idea qué putas era un YouTuber, logré reunir a los 22 más importantes del país para 2 proyectos, uno con Coca-Cola y otro con Fanta.

Hay gente que se da cuenta tarde de las cosas y por eso le queda jodido entenderlas en su momento.

Creé este blog y me dediqué a diferenciarme con el estilo y lenguaje que nadie se atrevía a usar.

Gracias, eso se los debo.

Creé 4 grupos para community managers porque estaba mamado del único que había en ese momento.

He vendido mugs a través de Twitter, llaveros también.

Hasta hice una vez algo llamado Patrocina Mi Plasma.

Hago parte de varias roscas de este medio a las que muchos quisieran entrar.

Gano más que lo que gana el 80% de los que se dedican a esto.

¡Y hago menos que ellos!

Sí.

¿Y? ¿Algún problema con que me jure la verga?

¿Les quita algo?

¿Les da rabia? ¿Envidia?

A mí me vale verga, nadie me mantiene.

El miedo al qué dirán es lo que tiene a muchos cagados del susto

Gente como yo hay por montones y cuando se puede trabajar en equipo, es un equipo el hijueputa.

A eso me dedico, a lograr que me busquen personas avispadas, que se quedan con el fondo y no con la forma.


Mientras mucha gente no entiende el personaje que uso en mis redes sociales para venderme, hay otros que lo leen perfectamente.


Y ésa es la gente con la que he trabajado durante los últimos años.

Les confieso algo: hace mucho no consigo un trabajo en el que me postule.

Todos los últimos han sido porque alguien me busca primero.

Sí.

Para eso sirve ser un cabrón.

Es curioso, pero así funciona esto.

Cada cierto tiempo me contacto con gente para conocer si hay vacantes en la agencia donde trabajan (que sean freelance) y no pasa mucho.

Luego, como de la nada, aparece alguien diciéndome que sigue mi blog, que le gusta mi estilo y que tiene una marca del putas que quiere que le maneje.

También, hay gente que está empezando en este rollo y me llama para que le dé una asesoría.

Este año me ha ido del putas con eso.

Gano plata por transmitir conocimientos a alguien que entiende mi estilo.

A mí no me interesa convencer a la gente ñoña de que lo que hago me funciona.

Precisamente, este blog sirve de filtro.

No me interesa ni poquito tener como clientes a personas que sean cerradas y cuadriculadas, que van por la vida haciendo lo que les dicen.

Sería lo peor.

Al final, sirven más los contactos de calidad que una cantidad de tarados que no ven más allá y se limitan a quedarse donde están, sin arriesgarse a decir lo que se les viene en gana.

Mucha gente no entiende que este campo está cambiando y que en menos de 5 años la gente se va a convertir en proveedora para las agencias y para clientes directos.

Vamos a ser knowmads.

Y no van a buscar a un idiota que nadie conoce y que no ha hecho nada en la red para sobresalir.

Cuando se pellizquen y vean que la gente ahora va directo al que la tiene más grande, empezarán a darse a conocer.


Y será muy tarde.

Porque no soy el único que ya les cogió una ventaja ni la hijueputa.

Allá afuera hay un grupo grande de gente que se especializó en los temas que le gustan.

Yo me "apoderé" (jajaja) del rollo del community management a punta de contenidos, grupos y hoja de vida.

Sí, qué cagada no haberles dicho antes.

Pensé que ya lo habían notado.

Así como hay gente que se apoderó de los youtubers que alguna vez pude haber manejado (y por güevón no aproveché).

También gente que está creando sus propias agencias con influenciadores.

Otros que se dedican a PR digital.

Productores de contenido.

Duros en SEO.

Y mil mierdas más.

¿Y el resto?

Nada, no están haciendo un culo, aparte de buscar excusas.

Están así, metidos en un frasquito, mientras la competencia les pasa por encima

Es deprimente ver la posición que toma la gente.

Siempre buscan una excusa para justificar que son un fracaso.


Dicen que están empezando.

Que no tienen contactos.

Que les toca aceptar porque no hay más.

A ver, ¿no que son los putas en esto?

¿No que les va mejor siendo niñitos educados y remilgados?

¿No me critican diciendo que tenaz que sea tan prepotente, convencido y que no debería hacer lo que hago, sino lo que ustedes piensan?

¿Les falló el plan?

¿O no tenían plan?

Dejen de buscar excusas y hagan algo con sus vidas.

Nadie va a venir a sacarlos del frasco en el que están.

Hagan alguna vaina para sobresalir.

En este rollo el que no se arriesga a darse a conocer, se queda así, ganando $1'200.000 por tener que ir todos los días a calentar una puta silla, mientras se queja de no encontrar nada mejor.

Esa vaina que es mucho mejor que lo que están haciendo actualmente, los tiene que encontrar a ustedes.

Dejen de estar buscando la gallina de los huevos de oro y conviértanse ustedes en la puta gallina.

Vuélvanse una marca.

Invéntense alguna mierda que los haga salir del anonimato tan hijueputa en el que viven.

Ahora sí, entrando al tema de los 4 grupos que tengo en Facebook, les cuento varias cosas.


Primero, los grupos los administro yo solo y es probable que en algún momento desaparezcan, se eliminen, se cambien, yo qué sé.

Para mí, son algo así como una campaña publicitaria que me sirve para generar recordación y estar por encima de mi competencia de una forma muy "sutil".

Mañana se me ocurre algo más bacano y dejo eso tirado, ya lo hice con algo que se llamaba Sinergia Laboral, lo deseché y le metí ganas al grupo de vacantes.

Pueden crear 9875934765937967 grupos de vacantes para CM, de errores y lo que sea, no me importa.

Ya gané.

Ya aproveché el reconocimiento que necesitaba.

La gente que me busca llega muchas veces porque lee este intento de blog y en otros casos porque sabe que esos grupos los administro yo.

¿Qué decidí hacer esta mañana apenas me paré de la cama?

Que mis grupos ahora van a ser como este blog.

Es decir, el que esté ahí o acá, es porque quiere y no va a empezar a joder.

Ya son lo suficientemente conocidos y "grandes", como para preocuparme por lo que vaya a pasar por haberlos firmando con mi marca (@Riclargo).

Saqué a un par de tarados la semana pasada porque no me los aguantaba.

Y mucha gente hará lo mismo conmigo cuando se aburra de que yo me dedique a hacer lo que se me da la gana.

Y eso está perfecto.

Yo quiero tener comunidades de gente que me aporte y yo les aporte.

¿Sabían que más del 90% de las vacantes las aporto yo?

No me interesa más ese rollo de ponerme a discutir con un pobre bobo que quiere decirme cómo administrar las cosas que yo creé.

El mensaje es: me vale tres hectáreas de verga al que no le guste la forma como administro los grupos.


Ya lo dije, ninguno me mantiene y prefiero seguir jodiendo la vida y creando contactos de valor con los que comparten el estilo que le pongo a las vainas que monto en redes sociales.

No sé porque la gente confunde esos grupos (que son una mamadera de gallo) con algo serio y esperando que se administren como si fueran la página de Facebook de una marca.

Eso no va a pasar ahí.

Los creé precisamente para que nadie me dijera cómo usarlos.

Ya logré lo que quería en cantidad, ahora quiero calidad

Para los detallistas, verán que en el grupo que más me importa (Vacantes), desapareció el apellido.

Sí, hubo un tiempo en que le puse "La comunidad de CM más grande CO".

Ya no me importa eso.

Me importa que la gente que decida quedarse sea gente bacana que aporte.

Es más, que si no aporta, al menos sea buena onda y no una piedra en el zapato.

Hoy salieron un poco de babosos que nunca han publicado ni mierda a sacar pecho cuando no tienen nada que poner sobre la mesa.

Ya me mamé de estar discutiendo con gente que no es nadie y sólo quiere protagonismo que no se merece, ni mucho menos se ha ganado.

La política ahora es eliminarlos y listo.

Igual, no van a hacer falta.

Yo sé quiénes son los que han estado desde el principio, los que me pueden coger de parche a ratos y sé que es molestando, los que se esfuerzan por darse a conocer... en fin, conozco bien a las comunidades que he creado.

Y sí, muy cagada y todo, pero son mías y haré lo que se me antoje con ellas.

Cualquiera puede crear su propio grupo (Jajajaja).

Cómo es tan fácil...

Ah, por cierto, es bien curioso que varios llegan indignados diciendo que les mama mi arrogancia y luego cierran diciendo que acaban de abrir un grupo que es mucho más del putas.


Qué "coherencia".

El caso es que, a diferencia de las comunidades que uno administra cuando es el CM de una marca, empresa, entidad o lo que sea, cuando es un grupo que uno creó para mamar gallo, darse a conocer y estar enterado de lo que pasa en su campo, puede hacer lo que se le ocurra y no hay problema.

Eso sí, no lo tomen todo tan literal, la idea no es que ahora todos vayan a llegar a la oficina a putear a todo el mundo y creerse los malos del paseo.

No hagan las cosas que hago en esos grupos, fijo los echan del trabajo o algo por ponerse las cuentas de ruana.

Son dos cosas bien distintas las cuentas personales Vs. las cuentas que le dan de comer.

Ni siquiera yo soy así, no soy tan estúpido como para ponerme en ésas en el campo laboral.

A decir verdad, cuando escribo estas vainas me meto en el personaje para que sea más natural/creíble toda la basura que escribo, pero es puro recurso.

Indignar a la gente es fácil y funciona para generar polémica y esas cosas.

Al final, atrae al público que necesito y aleja al que no me interesa (comprobado por este servidor).

Lo que hago en redes es sólo usar este personaje llamado @Riclargo para que volteen a mirar y cuando voltean, les presento a Ricardo Fraile Rojas y todo sale perfecto.

Me encanta hablar así en tercera persona, es tan perdedor.

Gracias por leer y disfruten los grupos mientras duran (puede que no sea mucho).

-
Para conocer la versión de @Riclargo que les pueden presentar a sus papás, estoy aquí.

Para recibir una asesoría personalizada y dejar de valer verga, estoy aquí.

Ya ni les digo que comenten abajo, fijo van a empezar a echar indirectas en cada grupo, diciendo que son unos santos y que su vida es maravillosa porque trabajan en oficina bien peinaditos ganando un sueldo de mierda. Si les gustó (lo cual dudo muchísimo después de haber quedado como el ególatra mayor, compártanlo en sus redes).


¿Cuáles son (realmente) las funciones de un community manager?

Hace unos 3 años escribí este post, explicando cuál era la diferencia entre un community manager y un social media manager.

Ya ha pasado bastante tiempo y aún siguen existiendo muchas dudas en el tema.

Es obvio, sigue siendo una vaina "nueva".

Nadie sabe qué hace un community manager si no tiene claro cuáles son sus funciones.


Y es más jodido si cada día sale un término nuevo como trafficker, digital planner o content manager que complican más el glosario de los social media (medios sociales).

Por cierto, un tip básico: no es lo mismo social media que social network.

Así como tampoco es lo mismo social media que redes sociales.

Por esas vainas es que la gente ya empieza a confundirse.

Pero frescos, no es tan complicado.

Por un lado, la clave está en tener sentido común.

Eso que casi nadie usa por estos días.

En publicidad y comunicaciones es clave tratar de buscar el significado en español de la mano de palabras tan hijueputa que se inventan para que suene todo más cool.

De hecho, acabo de recordar que (para mucha gente que empieza en esto) hay un término que les ha dado duro entender.

Y es una bobada.

El término es: copy.

La traducción simple es redactor creativo.

Sí, es el que se habrá inventado el esolgan de Davivienda y todo lo que ven en vallas, revistas y cualquier vaina que tenga un texto corto y llamativo.

De nada.

Ah, y otra cosa, cuando es plural, no se escribe copys, se escribe copies.


Social media o medios sociales viene siendo todo el grupo de plataformas digitales que permiten que los usuarios se comuniquen entre sí, compartan pendejadas, jueguen y, yendo al grano, interactúen de todas las formas posibles.

Por poner un ejemplo, este blog forma parte de los medios sociales.

Un community manager hace cosas más simples de las que se creen

Yo sé, qué introducción tan hijueputa para llegar al tema.

¡Pero necesaria!

Entre todas esas plataformas de los social media, hay algo llamado social networks.

Que no es más que nuestras amadas y odiadas redes sociales.

Facebook fue la que logró reunir mejor este concepto y convertirse en el referente de la vaina.

De hecho, creo que suena más bacano (y preciso) decir "trabajo con social networks" que con social media.

¿Por qué? Porque el trabajo de un CM se enfoca especialmente en esa parte de los medios sociales.

(Y porque aún no está tan trillado decir social networks).

En fin, ¡llegamos al lugar donde entra el communty manager!

Acá quiero cagarme un poco en los ancianos que sacan pecho diciendo que llevan 18 años siendo community managers.

No se dejen engañar por esa gente que habla de GeoCities y vainas de ésas que no vienen al caso en este momento.

Esta mierda, como la conocemos hoy, nació en el 2007 cuando Facebook implementó las páginas. 


Ésas en las que uno no daba 'Like', sino se convertía en 'Fan'.

Al mismo tiempo que (en el mismo año) Twitter empezaba a expandirse.

Ahí fue cuando realmente nació esta mierda.

Cuando marcas de consumo masivo y medios de comunicación empezaron a pagarle a alguien por administrar sus comunidades.

O, como en el caso de Coca-Cola, contrataron a sus propios fans (creadores de la actual página oficial).

Y se convirtió en un trabajo que, desde esa época, es la envidia de mucha gente.

¿Por qué?

Porque le pagan a alguien por estar haciendo todo el día lo que a otros les prohíben en el trabajo.

Es como ser camarógrafo de videos porno o el man que presentaba Naked Wild On!

Las funciones en ese momento eran simples.

Aún los son.

De hecho, no era tan sencillo programar las publicaciones como ahora.

¡Larga vida al que se invento la programación de contenidos!

¿Ven que social network se ve más cool?

¿Qué hace un communty manager?

Les tengo la respuesta corta.

Un CM administra las redes sociales (social networks) de una marca (empresa/entidad) y gestiona los contenidos que aparecen en ellas.


¡Simple!

Si le quitan el punto y omiten lo que va en paréntesis, hasta cabe en un tweet.

¡Y les sobran 44 caracteres!

Ahora que suena simple, dividamos la vaina en dos: administración de redes y gestión de contenidos.

Aquí entra de nuevo nuestro mejor amigo, el sentido común.

Empecemos con lo obvio: la administración de redes.

Las redes se administran gracias a las diferentes plataformas (Facebook, Twitter, Instagram YouTube, las demás valen verga y lo saben) y herramientas que dentro en ellas.

Así que el primer paso es tener un conocimiento técnico de este rollo.

Saber que existen aplicaciones externas como HootSuite para administrar y programar contenidos y hacer otras tareas, también cuenta.

Así como las otras plataformas que permiten medir cosas como: alcance, impacto, sentimiento (supuestamente), interacciones, reacciones, views, etc.

Cada social network cuenta con herramientas propias que nos permiten: publicar, editar, compartir, medir, asignar, comentar, configurar, agrupar, transmitir, leer, exportar, etiquetar, ingresar, eliminar, alertar, ordenar, aprobar, escuchar, silenciar, bloquear, reportar, denunciar, organizar, seguir, monitorear, analizar, pautar, notificar, contactar y lo más importante: conversar.

*Vuelve a tomar aire.

Dicho de otra forma, esa lista de mercado de arriba corresponde a las funciones que debe cumplir un community manager.


Imagínese lo siguiente...

Facebook es un carro y usted es el conductor.

Para aprender a conducir no se necesita tomar un curso.

Su función es conocer cómo funciona ese vehículo y tener la suficiente destreza para aprovechar cada cosa que se puede hacer con él.

Desde echar reversa, hasta activar el parabrisas, pasando por bajar la ventana, pitar, ponerse el cinturón, parquear, encender las luces, frenar, acelerar, meter los cambios...

¿Empieza a entender?

Haga de cuenta que este carro es la página de Facebook de una marca con 100 millones de fans (likes)

Ahora, vamos con la segunda parte...

La más jodida y enredada de entender: la gestión de contenidos.

Digamos que usted ya conoce todas las funciones del carro y, además, es un piloto ni el hijueputa.

Aquí viene la parte divertida.

Resulta que en medio de la carrera, le toca bajarse a pintar el carro, cambiar las ruedas, calibrarle los espejos, medir los tiempos, acomodar el chasis, soldar los circuitos, reparar el timón y ponerle stickers al alerón.

Sí, en vez de tener un equipo de expertos que se encargue de realizar cada acción, le toca a usted.

¿La razón?

No importa, puede ser cualquiera.

El dueño de la escudería no tiene sino para pagar el piloto.


Usted que es el piloto cree que es muy bueno pegando stickers y pintando el carro.


Ninguno de los dos sabe cómo funciona el contrato.

La escudería apenas está empezando, entonces quiere probar qué se siente tener un piloto que le conduzca el carro, así se vare y le toque a él bajarse a ver qué hace.

El piloto aceptó desde el principio tener que cambiar las ruedas y soldar circuitos porque pensó que era parte de la conducción.

En fin, siguiendo con las analogías, ¿no le iría mejor a la escudería si tuviera el equipo necesario para correr en la pista?

Sería algo así...

Mientras el piloto va conduciendo, se fija en todo lo que ocurre durante la carrera y sabe que hay más pilotos que pueden sobrepasarlo.

Entonces, pide que le midan los tiempo para poder tener una estrategia más clara durante la carrera.

Luego, solicita un cambio de llantas en pits porque el terreno cambió (debido a la lluvia).

En la siguiente vuelta, informa que necesita calibrar los espejos del carro para poder ver mejor a los otros pilotos.

Antes de la carrera, le habían hecho mejoras al chasis, el alerón y probaron el nuevo timón.

Todo empieza a mejorar...

Justo antes de la última vuelta, cambia de llantas rápidamente (porque ya hay sol) y así logra sobrepasar al carro que iba en primer lugar.

¡Y gana la hijueputa carrera!


También me la sé con community managers, diseñadores gráficos, webmasters, traffickers, directores creativos, directores de arte, ejecutivas de cuenta, copies, videógrafos, etc.

Lo que hace el carro en la pista no depende únicamente del conductor

¿Qué esperaban? ¿Un marica listado con lo que debe hacer un community manager?

¡Pues no!

Para eso están Google y el sentido común.

La moraleja de esta vaina es muy sencilla: Trabajar en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados.

Sí, ya sé que ustedes son poco soñadores y prefieren ejemplos más aterrizados.

Pues también se puede.

Si su marca es un puto Renault 4, créame que jamás va a poder tener de piloto a uno de Fórmula 1.

Y viceversa, Ferrari no va a contratar a un conductor del SITP.

El talento y las destrezas de cada conductor son distintas, pero aún con esas diferencias, puedo asegurarle que ninguno de los dos va a saber pintar un carro perfectamente como lo haría el que se dedica a eso.

Tampoco va a tener la destreza suficiente para arreglar una puerta que quedó vuelta mierda después de chocarla, y otro lo hará sin ningún problema porque es lo que mejor sabe hacer.


Si usted tiene un carro, no pretenda que el chofer también haga las veces de mecánico.


Seguramente, el chofer podría soldar una puerta.

Pero... que pueda hacerlo, no significa que deba hacerlo.

Y si usted es chofer, dedíquese a eso, no se ponga dárselas de artista.

Espero que hayan entendido.

Cualquiera puede manejar un carro, pero no todos son pilotos de Fórmula 1.

-
Para ver más definiciones que caben en un tweet, estoy aquí.

Para recibir una asesoría relacionada con social networks, estoy aquí y para contratarme como piloto freelance, pase por aquí.

Si les gusto este post, compártanlo en sus redes sociales o con alguien que no sabe del tema y le va a servir. Abajo pueden comentar lo que se les ocurra y preguntar las vainas que quieran.

¿Cómo ofrecer sus servicios a través de redes sociales?

Últimamente, se me vienen varios temas a la cabeza para escribir en este intento de blog.

Tenía como 5 pendientes y acabo de ver que 3 de ellos se pueden complementar una chimba en un solo post.

Así que la cosa pinta bien.

*Nadie lo lee.

¡Empecemos hpta!

Ah, por cierto, si no les gustan las groserías, ni leer en líneas, pueden irse a la...

A la entrada que escribí en mi otro blog. Sí, ahora tengo este otro blog en EL TIEMPO.

Continuemos...

Desde hace un tiempo para acá he empezado a ver mucho filipichín sacando pecho por cosas que no debería.


Es muy chévere que alguien que se dedica a robar memes y tweets sea contratado para campañas de diferentes marcas.

Al final, muchas buscan alcance de lo que sea y listo.

Y no voy a profundizar en eso, si lo hago, duro dos horas hablando de cada pendejada que no viene al caso en este post (tal vez algún día me cague en todos los influenciadores cuando Twitter muera, pero por ahora no voy a patear la lonchera).

Volvamos...

El caso es que hay mucha gente logrando buenos alcances y que la llaman para asistir hasta al lanzamiento de la nueva marca de envueltos de mazorca.

¡Qué envidia!

Pero al final, ¿qué les está quedando?

¿Qué carajos están logrando con eso?

Muchos de ellos nadie sabe ni cómo se llaman.

Su hoja de vida se limita a decir que han sido 'influencers' de cada marca que existe y ya.

En sus redes tienen de foto un muñequito y de nombre algo todo enredado que nadie va a asociar con quien está detrás de esas cuentas.

¿Qué es esto? ¿2010?

Entiendo que hay gente que, literalmente, tiene esas cuentas para ganar plata con campañas y más na'.

Qué poca visión.

Qué desperdicio tan hijueputa limitarse a eso.


Se quedaron detrás de una caricatura de superhéroe o la captura de pantalla de un personaje famoso de televisión/cine y no aprovecharon para darse a conocer.

Al final, sería bueno que salieran del anonimato

Al final, hay de todo un poco detrás de esos personajes.

Gente que no tiene ni trabajo.

Personas con cero carisma.

Y lo peor, gente que realmente no tiene nada para mostrar.

Aquí es donde empieza realmente el post...

Si ya saben cómo soy, para que le dan clic.

Piensen lo siguiente: ¿Qué va a pasar dentro de unos meses con todos los idiotas que abrieron cuenta en Snapchat y se dedicaron a llenarse de seguidores?

¡NADA!

No va a pasar ni mierda con ellos.

Y algún día pasará con sus otros perfiles.

Esta mierda es así, es fugaz.

Si se siguen quedando detrás de una cuenta que sólo pone cosas chistosas y ya, mañana van a ser el centro de conversaciones en las que todos recuerdan que lo seguían y nadie sabe cómo se llama, ni mucho menos qué hacía en la vida.

Es más, a nadie le va a importar qué pasó con ustedes porque sencillamente ya no "existen".


¿Por qué?

Porque lo único a lo que le sacan provecho es a un perfil X es redes, pero no crean nada más allá de eso.

Así que el primer paso es entender que si no aprovechan el alcance, reconocimiento y las puertas que les está abriendo su perfil en redes sociales, se van a arrepentir cuando sea demasiado tarde y pasen de moda.

¿Saben quién es Stan Lee?

Bueno, pues es algo así. El man aprovecha cada película para inmortalizarse apareciendo apenas unos segundos y ser visto por millones de personas que lo reconocen sin que tenga que hacer mucho en la trama.

Ya se lo ganó.

Ahora pasemos al siguiente punto: los que ya dejaron esa etapa de incógnitos o nunca la han tenido, pero no pasa un carajo con sus vidas.

Allá afuera sé que hay gente putamente talentosa.

En algo.

Ya sea haciendo videos, contando historias, escribiendo buenos artículos (no como éste), haciendo ilustración, tomando fotografías, siendo expertos en miles de temas...

Pero no logran aprovechar el poder que tienen las redes sociales para darse a conocer.

¿Por qué?

Sencillo: no lo muestran.

Y el que no muestra...

Siempre hay gente que sobresale del resto

Obviamente, no es sólo mostrar.


Debe haber algo que llame la atención, algo que haga que todos tengan que voltear a mirar.


Muy bacano ser una vieja que cuando pone un tweet o sube una foto a Instagram, todos le dan like.

¿Qué logra con eso aparte de interacciones?

¿Logra monetizar esas fotos o sólo son un pajazo mental para sentirse bonita porque en realidad es una gorda inmunda?

La gente no se da cuenta del poder que puede llegar a tener cuando tiene claro su objetivo en redes sociales.

Sí, hay gente que sólo pone cosas por ponerlas y ya.

¿Tienen un puto norte? ¿Hay acaso una estrategia detrás de cada cosa que hacen?

Es lo que deben empezar a pensar.

¿De qué sirve crear contenidos increíbles si nadie sabe quién putas está detrás de ellos?

O, ¿qué logra alguien creyéndose la verga si no tiene cómo demostrarlo?

Lo primero es tener claro que la reputación en Internet se gana.

Puede ser un golpe de suerte como el de Daneidy (más conocida como Epa Colombia).

Puede ser algo que tarde años y cada logro termine siendo reconocido como en el caso de David Calle, el profe de YouTube.

Lo que tienen en común ambos es que lograron lo más importante, ser reconocidos, salir del anonimato.


Es muy probable que ambos empezaran a hacer videos sólo por hobby o por tener algo para mostrar.

Así se empieza en esto, sin saber para dónde se va.

La clave está en ir descubriéndolo y no quedarse ahí en el limbo, como pasa con la gran mayoría.

Para algunos la forma de darse a conocer puede ser tener un perfil del putas en Instagram donde muestran que son los amos y señores de la fotografía.

Para otros, puede ser tener un canal en YouTube en el que enseñan técnicas de ilustración de personajes o cómo editar imágenes en Photoshop.

Alguien puede tener un blog en el que se dedica a contar historias de lo que le pasa en su vida cotidiana o con críticas de cine, fútbol, política, lo que sea.

Al final todo se reúne en una sola cosa: crear contenido propio.

Sí, propio.

No vale usar el trabajo de otros, porque al final es eso.

A veces quiero creer que todos los que están detrás de las cuentas con tweets de frases ingeniosas no sólo se las roban, sino que son tremendos copies (redactores creativos).

Y, tal vez, ni se han dado cuenta.

La traducción correcta sería: "Dar, dar, dar y luego pedir"

Entramos en el tercer y más importante acto de este post.

Si llegaron hasta acá, esto es lo que pagará la leída.


Varios de ustedes deben conocer o han visto por ahí alguna vez a un man llamado Gary Vaynerchuk.

La versión corta es que el man salió de la pobreza para convertirse en tremendo empresario.

Es conocido por tomarse muy en serio todo lo que gira en torno a la industria del vino.

Adicionalmente, por ser un puto amo de los medios sociales (o social media).

Este man la tiene súper clara con el tema y se basa mucho en el sentido común.

De hecho, algo que me parece la verga del man es que dice cuanto madrazo y mala palabra se le cruza por la cabeza, sin ningún problema.

Es todo un placer oírlo maldecir mientras se aprende algo nuevo.

Eso demuestra que uno puede ser egocéntrico, arrogante, decir groserías y ser bueno en lo que hace, al mejor estilo de Donald Draper.

Gary ha sacado libros, tiene una agencia de publicidad/comunicaciones, podcasts, de todo un poco.

Si lo siguen, encontrarán contenidos muy bacanos y rápidos en video y otros formatos, incluyendo frases muy buenas (y propias, no robadas).

Por aquí va la cosa. Arriba les mencioné lo importante que es la creación de contenidos propios, el rollo de la reputación y la necesidad de salir del anonimato.

En resumen, los primeros pasos se llaman: marca personal.

Una vez tienen ese rollo definido, la idea es empezar a dar unos cuantos "jabs".

La traducción para ustedes sería: ofrecer contenido de valor.

Es decir, crear cualquier tipo de contenido que sea útil para la gente.

Que le sirva para algo, que le den ganas de compartirlo, que le enseñe, que le aporte.


Digamos, no sé, ¿clases de matemáticas gratis a través de YouTube?

La otra vez pregunté esto y demuestra que mucha gente se queda en la idea, sin llevarla a cabo.

Ahí es donde el "don" de cada uno de ustedes entra en juego, incluso si es simplemente conocer mucho sobre vinos.

Cuanto más contenido de valor den a la gente, mayor va a ser su reconocimiento, su alcance y (lo más importante) su trayectoria.

Pasarán de ser un filipichín que dice a uno que hace.

Ganarán credibilidad, estatus y respeto (que llegará de la mano con el odio, pero vale chimba).

En otras palabras, empezarán a dar, dar, dar...

Es muy básico: si usted es bueno en algo, muéstrelo, compártalo.

Compartir su conocimiento con otros significa dar muchos "jabs".

Y, justo en el momento correcto, terminar con un "right hook" en la mandíbula.

Es decir, podrá pedir.

Para los que no entienden la metáfora, el right hook significa que ya puede pedírselo con confianza a la vieja que está prenda por todo el trago que usted le dio durante toda la noche.

-
Para ver los memes que me robo y pongo en Twitter, estoy aquí.

Si le interesa una asesoría de 2 horas conmigo, estoy aquí.

Si les gustó o conocen a alguien que le puede servir, compartan el post en sus redes, a ver si por fin ponen algo de valor y no sólo frases robadas.

¿Por qué no recomiendo cursos, ni diplomados para community managers?

Sí, me van a odiar por decirlo, pero me vale 3 hectáreas de verga :-]

¡Empecemos!

Cada cierto tiempo me escribe alguien a mi Facebook preguntando qué curso o diplomado para community manager le recomiendo.

Y quedo con cara como de WTF?

La razón muchas veces es bastante obvia.

Es alguien sin empleo que ve en este rollo una oportunidad de conseguir trabajo.


Y como hace mucha gente, quiere ensillar la bestia sin tenerla.

Siempre me aterra ver colegas (comunicadores sociales) que hacen especializaciones, posgrados y vainas por el estilo cuando están sin empleo.

O sea, nadie les da trabajo y la forma más inteligente que se les ocurre para conseguirlo es cerrar aún más las posibilidades.

¿Por qué?

Pues porque esa especialización sólo le va a servir para vacantes muy específicas y no para todas las demás.

En ese sentido, no sean idiotas, uno hace una vaina de esas cuando está trabajando y le sirve para escalar posiciones o por petición de la misma empresa para avanzar dentro de ella.

Sentido común, amigos.

Volvamos al tema del post.

Los cursos y diplomados para community managers...

En Colombia se ha empezado a convertir en un negocio bastante rentable este rollo.

La vaina es fácil, contratar a alguien con experiencia en el tema que en sus ratos libres o fines de semana dicte clase.

Ya hay universidades, tanto de garaje, como de las más importantes del país vendiendo este rollo.

Claramente, es tentador.

Ganar plata mostrando cosas que se consiguen gratis en Internet y que uno jamás hizo para llegar a donde está.

Esa platica se perdió, pero todo sea por ponerlo en la hoja de vida

En otros casos, la cosa es al contrario.

Por alguna razón, alguien logra ser contratado como community manager y no tiene ni idea con qué se come o de qué se trata.

Y está bien, es algo "nuevo" y no todo el mundo ha estado metido en este rollo desde el principio.

El problema que veo con el tema de cursos y diplomados es que continúa con el modelo arcaico de toda la vida.


Sentar a la gente que quepa en un salón a darle de forma unidireccional información que quien la preparó considera que es lo que el estudiante debe aprender.

Es algo estandarizado.

Pagar quién sabe cuántos millones para recibir información que en un gran porcentaje ya se sabe, es inútil o simplemente no tiene nada que ver con la razón para haber tomado el curso.

Sí, como pasa en el colegio o la universidad.

Recibir información que alguien, bajo su propio criterio, escogió a su antojo.

¿Han notado cuál es la parte más importante de una charla, conferencia, taller?

El final.

Sí, cuando por fin la gente puede hacer preguntas sobre la mierda que sí le interesa y le sirve.

Eso sí es importante.

Cada persona es un universo y necesita algo muy puntual y específico para resolver su problema.

Pero un diplomado o curso no va a servirle, sencillamente porque hay otros 20 ó 30 presentes.

Si se hiciera de forma personalizada, uno a uno con cada alumno y dedicándoles el 100% de la atención, cambiaría.

Es más, si el profesor se dedicara a hablar menos y escuchar más, sabría que el alumno es quién tiene la respuesta a lo que quiere aprender.


Eso es un modelo completamente distinto.

No tener que verse obligado a asistir a clase a oír lo que el profesor quiere decir, sino lo que uno necesita escuchar y le está pagando para saber.

En resumen, pregunta-respuesta.

El poder de las conversaciones

¿Cómo aprenden los niños?

Preguntando.

¿Por qué esto? ¿Por qué aquello? ¿Por qué lo otro?

Es ridículo pensar que la forma más adecuada de enseñar es usando la comunicación unidireccional.

Si uno no tiene claro qué quiere saber la persona que está aprendiendo, es obvio que no va a servirle de mucho.

Sería como hacerse uno mismo una entrevista.

Ahora vamos con la parte heavy de esta mierda.

¿Sabían que todo lo que les van a enseñar en ese cursito está gratis en Internet?

Sí. Así de sencillo.

Es más, la persona que les dicta el curso o el diplomado sobre community management, ni siquiera tomó uno para aprender lo que sabe.


¿Por qué?

Porque no es necesario.

Así de simple.

Los que llevamos unos 5-7 años trabajando en este rollo lo aprendimos de forma autodidacta.

Y actualmente, hay miles de blogs, videos, tutoriales, libros, cursos virtuales y contenidos gratuitos que les pueden ayudar un montón.

Todo lo demás, se aprende es en acción.

Por más que le expliquen con plastilina cómo hacer una campaña, medirla y esas cosas, la única forma de saber qué pasa es llevándola a cabo.

Y ahí es cuando se aprende, no viéndole la cara a alguien durante varias clases.

En este campo hay algo clarísimo: ninguno es experto.

Así es, todos estamos improvisando en esto.

Prueba y error, experimentos, tácticas, hacks... todo sirve.

Al final, esto avanza todo el tiempo y uno vuelve a estar en ceros y debe empezar a experimentar.

Las redes sociales cambian todo el tiempo

Hay algo muy divertido en este tema.

¿Han notado que cada cierto tiempo Facebook, Twitter, Instagram y YouTube cambian por completo ciertas cosas?

Sí, y ahí todo lo que les enseñaron sobre la administración de X plataforma queda obsoleto.


Eso se soluciona con Google.


Cada vez que hay algún cambio, alguien está listo para anunciarlo, explicarlo y ayudar al resto a entenderlo.

¡Y gratis!

¿Empiezan a entender?

Así funciona esto. No tienen que pagarle a alguien para que les diga cómo abrir una cuenta en cualquier plataforma.

Ya alguien lo hizo y lo subió a Internet.

¿Necesitan saber cómo se programa una publicación, cómo se presenta un reporte, cómo se crea una parrilla de contenidos, cómo se sube un video o un gif?

Respuesta: Google.

Es más, las plataformas tienen sus propios tutoriales, que son bastante entretenidos, claros y sencillos sobre cómo hacer cada cosa.

No son estúpidos, necesitan que sus herramientas sean lo más intuitivas posibles.

Que cualquiera pueda usarlas sin saber un carajo.

Facebook Ads casi que le dice a la gente haga clic aquí para esto o aquello según su objetivo de negocio.

En cualquier plataforma lo van guiando a uno como a un bebé paso a paso.


No tienen que pagarle a alguien para que les diga algo que ya está en YouTube.


Hagan el siguiente ejercicio: tomen el pénsum del curso/diplomado y escriban en Google cada frase que aparezca.

Cosas como "¿Cómo medir el engagement rate?", "¿Cómo generar leads?". Lo que se les ocurra...

Todo está masticado en Google.

Hay blogs muy útiles para community managers por el estilo de Vilma Núñez que se dedican a explicar todo de forma sencilla.

Y si no entienden algo, hay como 980660606896968759621341 más sobre el mismo tema.

Entrevisten a Google, pregúntenle cada cosa que no sepan.

Van a encontrar listados con cientos de herramientas para communty managers, clasificadas de diferentes formas.

No tienen que esperar a pagarle a alguien para conocerlas y tampoco necesitan que esa persona les enseña a usarlas, ellas mismas vienen con tutoriales y hay usuarios que van a hacer muchos más en video, diapositivas o texto.

Ser autodidacta es algo que sirve todos los días

Julius Yego, el campeón mundial de jabalina aprendió a lanzarla viendo videos en YouTube.

Eso dice mucho.

Incluso, algo tan amplio y complejo el manejo de herramientas de diseño gráfico cuenta con millones de tutoriales en YouTube.


Hasta hay canales dedicados a enseñar a editar fotografía.

No es necesario tomar un curso o diplomado para ser community manager, pueden aprender sobre cada herramienta, términos, casos de estudio y mucho más buscando en Internet.

Cualquiera puede ser el maestro, el gurú, el sensei o lo que se les ocurra en la administración de herramientas, de plataformas, métricas y ese rollo... pero sin creatividad, va a seguir siendo un community manager del montón, uno más.

Los cursos y habilidades que realmente valen la pena entrenar como community manager son todos los que tengan que ver con ortografía, redacción creativa, inglés, cosas así.

O algo nuevo que complemente lo que ya vieron en su carrera.

Recuerden, el diploma de un curso no es nada al lado de una idea creativa (o de un creativo con experiencia).

Trabajen en eso, no en pagar por un papel que Google da gratis.

-
Por cierto, yo me dedico a dar asesorías, duran 2 horas y no se parecen en nada a un curso. Info aquí.

Para conversar por Twitter, estoy aquí.

Comentarios, dudas y madrazos, pueden dejarlos en la parte de abajo. Si les gustó el post, compartan en link en sus redes, también es gratis.

¿Por qué las agencias venden estrategias de social media y no tienen una propia?

Incoherencia everywhere...

Es algo bien curioso.

Uno ve agencias publicando vacantes todos los días en busca de community managers y otros perfiles digitales.

Campañas geniales implementadas por ellas en redes sociales para diferentes clientes.

Cosas maravillosas y que hacen llorar de emoción a la gente.

Coca-Cola, Nike, McDonald´s, Red Bull, GoPro, Starbucks, LEGO, Oreo son algunas de las marcas que hacen cosas del putas en redes sociales.


Muchas de ellas, gracias a las ideas que salen de una agencia.

Luego vienen los premios y todo el rollo de competir por quién la tiene más grande en campañas de social media.

Crean grandes departamentos digitales.

Dicen que ahora son social businesses.

Hasta ahí, normal.

Pero...

¿Y sus propias redes sociales? ¿Su estrategia?

¿Dónde está todo eso? ¿Dónde queda tanta creatividad?

¿Acaso se va cuando no es para un cliente?

¿No hay amor propio?

Éstas y otras respuestas en nuestro próximo capítulo...

A veces es cierto que no sólo hay que parecer...

Es muy cagada ver cómo se ganan licitaciones, hacen presentaciones magistrales, muestran estudios, investigaciones, dicen que el contenido es el rey y toda esa carreta, pero lo hacen sólo para los clientes.


Presentan cifras colosales diciendo que la inversión en publicidad ahora es digital y la televisión cada vez está teniendo menos relevancia en el campo.


Lo conocen todo, lo estudian, lo predican...

Pero no lo aplican.

¿Qué es lo que pasa?

¿No creen en lo que venden? ¿No les importa?

El nivel de awareness que podrían generar para atraer más clientes y pasar por encima de la competencia en una licitación está ahí.

Está en poder mostrar que su propia estrategia en redes sociales es la más creativa, la más impresionante, la más del putas.

Y eso vende por sí solo.

Es muy penoso entrar a la página de Facebook o la cuenta de Twitter de una agencia y ver que la última publicación fue en el 2015 cuando se ganaron un premio de algo o hicieron la fiesta de fin de año.

¿Si destinan presupuesto a contratar al sobrino de un VP por qué no destinar algo de presupuesto a mostrar lo grandes que son sus ideas para los medios sociales?

Eso sí sería genial verlo, ver qué se inventa cada agencia para mostrar su propio tono, su identidad, hacer todo lo que dicen al cliente que debe hacer con su marca en redes.

Deberían crear un equipo digital destinado única y exclusivamente a su propia marca, a su agencia.

Hay algunas que a veces hacen cosas interesantes.

Se pegan a tendencias como el mannequin challenge y hasta les funciona, pero no es algo constante.

¿Qué tal que su agencia fuera un referente en contenidos para redes como Pictoline o PlayGround?

¿Cómo estarían hoy si hubieran empezado hace rato?

¿Por qué no hacerlo? ¿Por qué no darle un manejo de marca profesional a su propia agencia?

Debe ser increíble todo lo que se podría hacer, hacer truchos, hacer todo lo que dicen que el cliente no dejó porque les capó las increíbles ideas que tenían.

Poder hacer todo sin que nadie les pida ajustes, ni el logo más grande.


¿Qué putas es lo que esperan para hacerlo?


Deberían tener campañas realmente innovadoras, es algo que aún no se ha explotado en lo más mínimo, se pueden hacer cientos de experimentos.

Y no me refiero al rollo de poner a gente que trabaja con diferentes marcas a sacar algo de su tiempo para administrar redes e idear campañas.

¡No!

Me refiero armar a un equipo digital dedicado totalmente a su agencia, como si se tratara de una marca.

Tener redactor, diseñador, communtiy manager, director creativo, ejecutiva de cuenta, un youtuber, lo que a usted se le ocurra.

¿Se imagina los resultados?

¿Se imagina cuántos clientes preferirían su agencia para que les administre sus redes sociales y les monte toda la estrategia de social media?

De usted depende seguir imaginándolo o ser la primera en dar el salto.

Un salto de fe.

-
Para recibir una asesoría de 2 horas sobre temas relacionados con social media o community management, estoy aquí.

Para contratarme en su agencia como community manager freelance, estoy aquí.

En la parte de abajo ↓ pueden dejar todos sus comentarios o dudas, apenas los vea, les respondo de una. Y si les gustó, compartan el link en sus redes sociales, ¡es gratis!